Fecha: 7 de junio de 2026
Horario: de 8:00 a 15:30
Ubicación: Sierra de Toix (Calpe)
Participantes: 5 rescatistas +1 victima
OBJETIVO DE LA JORNADA
La jornada tuvo como objetivo analizar la viabilidad y eficiencia de distintas configuraciones de elevación en un entorno natural con una vertical aproximada de 51-52 metros, utilizando sistemas de doble tensión y puntos elevados artificiales (High Directional Anchors).
Además de practicar la evacuación de una víctima en camilla, se buscó obtener información real sobre:
Rendimiento de distintos sistemas de ventaja mecánica.
Influencia de los puntos elevados artificiales en la eficiencia de la maniobra.
Gestión de cargas humanas en recorridos largos.
Organización operativa del equipo.
Aplicación práctica de sistemas de doble tensión en entorno natural.
Registro de tiempos reales de aproximación, instalación y evacuación.
DESCRIPCIÓN DEL ESCENARIO

La práctica se desarrolló en una zona de escalada situada en la Sierra de Toix, caracterizada por una gran abertura natural en la roca y una vertical libre superior a los 50 metros.
La configuración del terreno obliga a plantear soluciones de rescate eficientes debido a:
La longitud de la elevación.
La dificultad de acceso superior.
La necesidad de gestionar adecuadamente las cargas durante recorridos prolongados.
La complejidad logística derivada del transporte del material.
DATOS OPERATIVOS Y CRONOLOGÍA DE LA INTERVENCIÓN
Aproximación
La aproximación desde la zona de aparcamiento hasta la cabecera de trabajo requirió aproximadamente entre 30 y 35 minutos, transportando todo el material necesario para la instalación del sistema de rescate.
Este dato resulta especialmente relevante para futuras planificaciones operativas, ya que condiciona directamente los tiempos de respuesta y la logística de movilización.
Instalación completa
El tiempo empleado para la instalación fue de 54 minutos.
Durante este periodo se realizaron las siguientes tareas:
Instalación de seis anclajes Petzl Pulse.
Construcción de una cabecera multipunto tipo araña.
Instalación de la célula de carga.
Montaje del sistema de doble tensión.
Instalación del punto de anclaje elevado artificial.
Montaje de los vientos.
Verificación completa de seguridad.


CONFIGURACIÓN DEL SISTEMA
Cabecera principal
Se instaló una cabecera de anclajes multipunto tipo araña utilizando:
Cuatro anclajes removibles Pulse de Petzl 12mm.
Sistema de doble tensión, con dos dispositivos Clutch..
Célula de carga para medición de esfuerzos con dos buck-up Enforcer
La instalación permitió trabajar con dos líneas completamente operativas durante toda la maniobra.

Puntos elevados artificiales utilizados
Durante la jornada se probaron dos configuraciones diferentes.
Configuración 1 – GINPOLE Vector

Seleccionado por:
Su bajo peso.
Facilidad de transporte.
Adecuación para zonas remotas y con largas aproximaciones.
Configuración 2 – Arizona Vortex con cabezal AZORP

Seleccionado por:
Mayor altura de trabajo.
Mejor separación del borde.
Mejor geometría de elevación.
Ambos sistemas demostraron un comportamiento satisfactorio durante las maniobras realizadas.
Configuración de los vientos.

En una configuración habitual de uso de puntos elevados de anclaje, una de las líneas puede trabajar elevada sobre el punto artificial mientras que la segunda permanece independiente por el suelo, proporcionando redundancia ante un eventual fallo estructural del punto elevado del monoposte.
Sin embargo, para esta práctica se decidió elevar ambas líneas sobre el cabezal del punto elevado artificial con el objetivo de:
Eliminar completamente el rozamiento en el borde.
Mejorar la eficiencia de la elevación.
Obtener datos reales de rendimiento en una configuración de máxima eficiencia.
Para compensar esta decisión se adoptó una medida adicional de redundancia:
Instalación de seis vientos, duplicando los puntos de anclaje.
Esta configuración permitió trabajar con ambas líneas elevadas manteniendo un elevado margen de seguridad.

Estas son las cargas generadas en la fuerza resultante sobre el monoposte. Aproximadamente 240 kg de compresión durante el ascenso de dos personas. medidas con las células de carga Radix de Harken
EJERCICIO 1
Comparativa de sistemas de ventaja mecánica
Una vez finalizada la instalación se realizó el descenso de dos rescatistas en un primer descenso y un tercero en un segundo descenso para hacer de victima.
Tiempo de descenso
23 minutos los dos descensos.
Elevación
Se realizaron pruebas sucesivas utilizando tres configuraciones diferentes de polipastos:
Sistema 3:1

Se observó:
Elevado esfuerzo físico.

Este es el esfuerzo que hacía cada técnico con un 3:1 para subir dos personas
Aproximadamente 3 metros de cuerda traccionada para obtener cerca de 1 metro de avance útil.
Rendimiento limitado para una elevación superior a 50 metros.
Sistema 5:1 complejo

Se redujo la fuerza necesaria para la tracción.

Este es el esfuerzo que hacía cada técnico con el polipasto 5:1
Sin embargo:
La velocidad de trabajo disminuyó considerablemente.
Los cambios de configuración ralentizaban la maniobra.
Sistema 5:1 simple

Presentó resultados similares:
Menor esfuerzo.
Progresión excesivamente lenta.
Escasa eficiencia global para este escenario.
Adaptación operativa
Cuando restaban aproximadamente 20 metros para completar la elevación se modificó la estrategia.
El rescatista R1 realizó:
Paso de nudo.
Transferencia a bloqueadores.
Ascenso autónomo por cuerda.
Una vez alcanzada la cabecera:
Se aseguró al punto elevado artificial.
Liberó su peso del sistema principal.
A partir de ese momento únicamente se elevó el peso de la camilla y la víctima mediante un sistema 3:1.
Tiempo total del ejercicio
Incluyendo:
Descenso.
Pruebas con los tres polipastos.
Cambios de configuración.
Elevación final.
El ejercicio se completó en aproximadamente:
56 minutos
Cargas registradas
Durante este ejercicio la célula de carga registró una fuerza máxima aproximada de:
176-180 kg sobre la cabecera principal en descenso

La carga se encontraba repartida entre las dos líneas del sistema de doble tensión.
Carga máxima en ascenso 374 kg

EJERCICIO 2
Configuración con tercera cuerda auxiliar
El segundo ejercicio fue el que ofreció mejores resultados de toda la jornada.
La configuración utilizada fue:
Dos cuerdas principales
Dedicadas exclusivamente a:

Camilla.
Víctima.
Tercera cuerda auxiliar
Utilizada exclusivamente para:
Ascenso autónomo del rescatista R1 mediante bloqueadores.
Durante la elevación:
R1 progresaba por la tercera cuerda.
Permanecía protegido mediante conexión de seguridad.
Su peso no era soportado por el sistema principal.
Sistema de elevación
Se utilizaron dos sistemas 3:1 trabajando sobre las dos líneas principales.
La tracción era realizada por dos operadores.
Tiempo total del ejercicio
Incluyendo:
Montaje de la configuración con Arizona Vortex y cabezal AZOR.
Descenso de los dos rescatistas.
Encamillado.
Elevación completa.
El tiempo total empleado fue de aproximadamente:
1 hora y 10 minutos
Resultado operativo
Esta configuración fue claramente la más eficiente de toda la jornada.
Las ventajas observadas fueron:
Menor esfuerzo de tracción.
Mayor velocidad de elevación.
Menor carga efectiva sobre el sistema principal.
Mejor aprovechamiento de los recursos humanos.
Mayor fluidez operativa durante toda la maniobra.
La progresión de R1 mediante cuerda auxiliar permitió liberar una cantidad significativa de carga del sistema principal y mejorar notablemente el rendimiento general de la operación.
LECCIONES APRENDIDAS
La principal conclusión de la jornada fue que la solución más eficiente no fue la más compleja.

Aunque se probaron distintas configuraciones de ventaja mecánica, la opción que mejor equilibrio ofreció entre:
Seguridad.
Simplicidad.
Rendimiento.
Consumo energético.
Fue la utilización de una tercera cuerda independiente para el desplazamiento del rescatista.
Esta configuración permitió que las dos líneas principales trabajaran exclusivamente sobre la carga que realmente necesitaba ser elevada: la víctima y la camilla.
CONCLUSIÓN
Uno de los aspectos más interesantes de esta práctica fue comprobar cómo los sistemas que sobre el papel parecen más eficientes no siempre ofrecen el mejor rendimiento en escenarios reales.
Cuando trabajamos en elevaciones superiores a 50 metros, factores como la elasticidad de las cuerdas, «Aqui usamos cuerdas de baja elongación de Teufelberguer de la KM Pro 11 mm es aproximadamente del 2 % entre 50 y 150 kg, que es muy baja para una cuerda EN 1891 Tipo A». También, la fatiga de los operadores, los cambios de configuración, la logística y el tiempo total de ejecución adquieren tanta importancia como la propia ventaja mecánica del sistema.
La principal enseñanza obtenida durante esta jornada fue clara:
La gestión de la carga humana tiene una influencia decisiva sobre el rendimiento global del sistema.
La utilización de una tercera cuerda independiente para el desplazamiento del rescatista permitió reducir la carga efectiva sobre el sistema principal, mejorar la velocidad de progresión y simplificar significativamente la maniobra.
No obstante, esta solución también presenta una limitación importante que debe tenerse en cuenta durante la planificación de la maniobra.
Al liberar el peso del rescatista del sistema principal, parte del esfuerzo necesario para la elevación se traslada al propio R1, que debe progresar de forma autónoma mediante bloqueadores durante gran parte del recorrido.
En elevaciones prolongadas, como la realizada en esta práctica, con más de 50 metros de recorrido vertical, el rescatista debe disponer de una buena condición física, una técnica eficiente de ascenso y capacidad para mantener un ritmo constante durante toda la maniobra.
Además, para obtener el máximo rendimiento, es fundamental que exista una buena coordinación entre la progresión de R1 y la velocidad de elevación generada por los operadores de cabecera (T1 y T2). Si el rescatista asciende demasiado rápido o demasiado lento respecto a la camilla, se generan paradas, pérdidas de eficiencia y movimientos innecesarios.
Por este motivo, esta configuración exige una correcta sincronización entre el equipo de tracción y el rescatista, convirtiendo la comunicación y el ritmo de trabajo en factores tan importantes como el propio sistema de cuerdas utilizado.
La principal ventaja de esta solución es que reduce significativamente la carga efectiva sobre el sistema principal y mejora la velocidad global de la maniobra. Sin embargo, esta mejora mecánica se consigue a costa de exigir una mayor participación física y técnica al rescatista que progresa por la cuerda auxiliar.
La práctica también permitió confirmar el valor de los puntos elevados artificiales. Tanto el GINPOLE Vector de HARKEN, como el Arizona Vortex equipado con cabezal AZORP mejoraron la geometría de trabajo, redujeron los problemas asociados al paso de borde y aumentaron la eficiencia general de la elevación.
Sin embargo, quizás el resultado más importante de esta jornada no fueron los tiempos obtenidos ni las cargas registradas, sino el conocimiento generado.
El propósito de este tipo de entrenamientos es transformar la experiencia práctica en información útil que pueda servir para la formación de otros equipos de rescate. Ya sea en intervenciones de bomberos, rescate industrial, grupos de montaña o competiciones técnicas, muchas de las conclusiones obtenidas son aplicables a cualquier entorno donde se utilicen sistemas de rescate con cuerdas.
Compartir este tipo de información permite que conceptos que habitualmente se estudian de forma teórica puedan entenderse mejor a través de experiencias reales, mediciones, errores, aciertos y soluciones contrastadas sobre el terreno.
La formación y el rescate técnico avanzan cuando el conocimiento se comparte.
Por ese motivo, además de entrenar, documentar y analizar cada práctica, consideramos importante difundir aquellas conclusiones que puedan ayudar a otros profesionales a comprender mejor los sistemas, mejorar sus procedimientos y seguir desarrollando una cultura de aprendizaje continuo dentro de la comunidad de rescate técnico.
Agradecimientos
Esta jornada no habría sido posible sin la colaboración, el compromiso y el entusiasmo de todos los participantes.
Mi agradecimiento a Gonzalo, Pedro y Jorge, del equipo de competición Rescuind, por su implicación, experiencia y disposición para compartir conocimientos durante toda la práctica.
También a Luis Chavo, bombero del Ayuntamiento de Cuenca, por sus aportaciones técnicas y su participación en el ejercicio.
Quiero agradecer especialmente a mi amigo y hermano Antonio Seguí, compañero de escalada desde hace muchos años, con quien he compartido innumerables jornadas de montaña y aprendizaje, y que una vez más estuvo ahí.
Y, por supuesto, a Rocío Martínez, mi compañera de vida, por su ayuda y paciencia durante toda la jornada, realizando las fotografías y grabaciones que han permitido documentar este entrenamiento y compartir posteriormente las conclusiones obtenidas.
Más allá de los tiempos, las cargas registradas o los resultados alcanzados, lo más valioso sigue siendo la oportunidad de entrenar juntos, intercambiar experiencias y seguir aprendiendo.
Gracias a todos por vuestro tiempo, esfuerzo y paciencia.


